viernes, 23 de octubre de 2009

Nunca Nadie Todos, Los eternos Sísifos


Poner cada letra, cada signo, que sumado conforme una palabra, cuyo significado se integrara a esa plétora de ideas que cada minuto nos inunda el pensamiento y nos exige tomar una posición, un partido, una dirección es una responsabilidad muy grande, ¿Qué tengo yo que sumar a este río de palabras?, ¿Sobre qué y desde que perspectiva voy a integrar mis ideas?

Imaginemos el trabajo de Sísifo, castigado por toda la eternidad a empujar la pesada roca por la escarpada pendiente, y no obtener de este ingente esfuerzo nada más que la certeza de tener que volver a empezar, en la certeza amarga de que jamás logrará su cometido definitivamente, ¿Acaso retrata este mito la realidad humana?

En el mito en cuestión la pendiente siempre es la misma, pero en nuestra versión postmoderna es la pendiente la que crece, no es que debamos regresar al principio cada vez, es que la meta crece ante nuestros ojos cada día, nos obsesiona hacer más, tener más, lograr más, pero, ¿en qué dirección nos lleva esta obsesión?, ¿de qué elementos se forma nuestra infinita y escarpada pendiente?

Educando para no cambiar, una mirada desde Krishnamurti

Sumemos, empezando por la educación, esta magnifica ciencia-práctica- disciplina que conjunta los saberes y los transmite a raudales sentando las bases de una sociedad más sabia, más libre, más equitativa, que abre horizontes para individuos y países, pero, si nos ponemos a examinar los fines de la educación quizá no nos parezcan tan reales.

Contrastados a la realidad podríamos pensar que algo no anda del todo bien con ella,

En este país también hay división, separación, más y más gente que nace cada día, pobreza, escualidez y completa insensibilidad. A un hombre no le importa lo que le ocurre a otro en tanto él esté perfectamente a salvo. Y a ustedes se les educa para que encajen en todo esto” J. J . Krishnamurti. Krishnamurti y la educación
Editorial Edhasa, 1984

Que actual se lee lo anterior, de alguna manera, aunque la cita es de 1984, es como si estuviera hablando de hoy , y de todos los países del mundo.

Pero todos , en todo el mundo, hablamos de cambio, de que los paradigmas están agotados, y los sustituimos por otros, con nombres diferentes , pero que no cambian nada en lo esencial, nos enfrascamos en una búsqueda irracional de la verdad, de cualquier verdad, revelada o aprendida, alucinada o construida, corremos tras teorías, políticas, económicas, sociales, religiosas y últimamente educativas, necesitamos creer en algo, en alguien que venga de fuera y nos enseñe el camino de la verdad y la felicidad eternas, paradójicamente, nos lanzamos en contra de lo establecido, pero hacemos de lo nuevo lo establecido, entonces agregamos altura a nuestra rampa, como si en verdad no quisiéramos salir de este destino, como si no quisiéramos estar a solas con nosotros mismos.

Si hemos de crear un mundo nuevo, una nueva civilización, un arte nuevo, no contaminado por la tradición, el miedo, las ambiciones, si hemos de originar juntos una nueva sociedad en la que no existan el «tú» y el «yo», sino lo nuestro, ¿no tiene que haber una mente que sea por completo anónima y que, por lo tanto, esté creativamente sola? Jiddu Krishnamurti El Libro de la Vida. S.f.

El espejismo del desarrollo, una meta inexistente

Se entiende como desarrollo, la condición de vida de una sociedad en la cual las necesidades auténticas de los grupos y/o individuos se satisfacen mediante la utilización racional, es decir sostenida, de los recursos y los sistemas naturales. Giovanni E. Reyes, Ph.D.
Comercio y Desarrollo: Bases Conceptuales y Enfoque para América Latina y el Caribe

¿Que imágenes les produce esta definición?, ¿Cuál sociedad, cultura, conglomerado humano, país, región reconocen en ella?

Estamos lanzados en una carrera inexplicable e innecesaria, idiotizante y absurda, persiguiendo lo que no conocemos, buscando lo que no existe y abandonado lo único que realmente es, a nosotros mismos

Perseguimos el desarrollo, medido, acotado, con indicadores y evidencias, un desarrollo con apellidos, social, económico, sostenible, político, humano, y un largo número de etcéteras, poniendo al frente una imagen idealizada e irreal ante la cual nos postramos en adoración , China si es económico, Finlandia si es en educación, Estados Unidos si es tecnológico, Europa si es cultural y político, el que sea, eso no importa, detrás de ese espejismo corremos.

Y ese espejismo llamado desarrollo es otro elemento que se suma para hacer nuestra pendiente más escarpada e imposible de alcanzar, a pesar de que al salir de ella encontraremos la libertad.

¿Es posible originar de inmediato ese estado de la mente libre de influencias, el cual no puede ser afectado por su propia experiencia ni por la experiencia de otros, ese estado de la mente incorruptible, sola? Jiddu Krishnamurti El Libro de la Vida

Los paradigmas de competitividad, eficacia y eficiencia, la zanahoria atada al palo

Los valores externos y temporales adquieren precedencia sobre los valores eternos. Se busca la felicidad y la paz en las posesiones, ya sean materiales o intelectuales; en el apego a las cosas o al mero conocimiento. Jiddu Krishnamurti Ante un Mundo en Crisis - 1940 – 1946

¿Hemos cambiado?, ¿A cambiado el mundo?, a primera mirada pareciera que no, que aun nos debatimos en la desesperada faena de ser mejores para afuera, sin hacer el más mínimo esfuerzo de cambiarnos por dentro, nos pavoneamos de un mundo en donde ya conocemos hasta nuestra estructura genética y sin embargo miles mueren de hambre, cada día.

Pero si hemos cambiado, de este panorama sobrecogedor que el filosofo nos refiere en 1940 a la fecha mucho a cambiado, han cambiado los paradigmas (conjunto de experiencias, creencias y valores que afectan la forma en que un individuo percibe la realidad y la forma en que responde a esa percepción) y los que están en boga ahora , nos impelen a ser competitivos, cual satira moderna de una guerra interminable, a ser eficaces en términos de productividad, no de felicidad, a cambio de tal despliegue de energía enfocada y dirigida a la producción recibiremos el paraíso de los objetos y de los servicios, ¿Acaso es necesario algo más para ser feliz?, al final solo tendremos el esqueleto de un planeta agostado por el consumo ,yermo y sin vida, paradójicamente un planeta eficazmente destrozado.

¿Donde queda la salida?

El mundo nos deslumbra, nos ciega y nos enrumba por senderos que no conducen a ningún lado, por qué transitando por esos senderos vamos todos juntos , ausentes de nosotros mismos, vivimos prestos a escuchar quien nos de la ruta por donde continuar, y no escuchamos al silencio que habita en la verdad de cada cosa

Y no es por falta de guías, existen de todas las formas, de todos los colores, antiguos y modernos, escandalosos y callados, ofrecen salvaciones eternas, o inmediatas, se leen o se inyectan, vienen en formato digital o analógico, en directo o en diferido, de mil formas nos lo encontramos a todo lo largo de la historia humana, y sin embargo la pendiente sigue en aumento, y nosotros , cual moderno Sísifo arrastramos nuestra pesada carga, cerrando la conciencia a la verdad de que nunca llegaremos al borde liberador, a menos que entendamos que no debemos empujar la piedra, que lo que debemos hacer es destruir la escarpada pendiente que formamos nosotros mismos.

Porque lo que es el individuo es la sociedad, lo que es su relación con otro, es la estructura de la sociedad. No podemos crear una sociedad pacífica, inteligente, si el individuo es intolerante, brutal y competidor Jiddu Krishnamurti Ante un Mundo en Crisis - 1940